Los errores de Trump en Ormuz El presidente cambia la escalada militar por la asfixia económica de Irán, pero obliga al mundo a pagar el coste de su estrategia Escucha el artículo. 4 min Regala esta noticia Añádenos en Google El presidente de EE.UU., Donald Trump. (Reuters) Editorial 18/08/2026 Actualizado a las 21:05h. Los mercados empiezan a asumir una realidad que Donald Trump se resiste a reconocer: la paz en el Golfo Pérsico no llegará pronto y sus consecuencias económicas pueden agravarse durante las próximas semanas. El petróleo ha vuelto a subir, mientras las rentabilidades de la deuda pública alcanzan máximos de muchos años en Estados Unidos y varias economías europeas. El bono norteamericano a 30 años, un elemento clave de las carteras de renta fija a nivel mundial, está en su nivel más elevado desde 2007. Los inversores descuentan ya el riesgo de que la energía cara prolongue la inflación y obligue a mantener elevados los tipos de interés. Este es el resultado del fracaso de una estrategia cuya responsabilidad corresponde en primer término a Trump. Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra contra Irán a finales de febrero. Casi seis meses después, ha expirado sin resultados el plazo de sesenta días del memorándum firmado el 17 de junio. Ormuz continúa prácticamente cerrado y las conversaciones destinadas a limitar el programa nuclear iraní ni siquiera llegaron a comenzar. El presidente prometió una resolución rápida y se encuentra ahora ante un conflicto de desgaste sin salida inmediata. Trump parece haber comprendido al menos una de las lecciones que la realidad le ha brindado estos meses: que emplear más fuerza militar no garantiza mejores resultados frente a Irán. Washington llegó a considerar en dos ocasiones una ofensiva de mayor envergadura y renunció a ella ante las advertencias de sus aliados regionales y la preocupación por el desgaste de unas reservas de munición necesarias también para otros escenarios estratégicos. Además, hay un problema de
Fuente: ABC Espana — Ver nota original